Hasta el mes de noviembre de 2019, 644 trabajadores y trabajadoras han fallecido en accidentes de trabajo

Hasta el mes de noviembre de 2019 han fallecido 644 trabajadores y trabajadoras en accidentes de trabajo. Además, se han producido un total de 1.261.157 accidentes laborales, de los cuales 590.027 causaron la baja de la persona trabajadora y 671.130 (el 53% del total) fueron sin baja.

Así se muestra en los últimos datos de accidentes de trabajo hasta noviembre de 2019 y enfermedades profesionales correspondientes al año 2019, donde se refleja, por otro lado, que las enfermedades profesionales registradas han ascendido hasta las 27.343, un 13,54% más que en el mismo periodo de 2018, de las cuales 14.409 fueron sin baja y 12.934 sí causaron baja, aunque aún siguen sin aflorar muchas de ellas.

Para UGT, sigue siendo inaceptable el continuo aumento de muertes y enfermedades por el hecho de acudir a un puesto de trabajo. Mes tras mes, esta cifra no deja de aumentar, así como el hecho de que siguen siendo mayoritarios los accidentes laborales sin baja y, que sigue existiendo la infradeclaración de las enfermedades profesionales, sobre todo aquellas relacionadas con los cánceres ocupacionales.

Para el sindicato, es fundamental que el nuevo Gobierno inicie de manera inmediata las negociaciones de una nueva Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, ya que la vigencia de la actual termina este año 2020. Resulta esencial seguir trabajando en el afloramiento de las enfermedades profesionales, las cuales continúan ocultas, sobre todo en el caso de los cánceres ocupacionales. No debemos olvidar el incremento de las enfermedades y trastornos mentales provocados por el trabajo, que a día de hoy no son reconocidas ni tratadas como profesionales.

Otro aspecto urgente es la derogación de las reformas laborales. El aumento de la temporalidad, la alta parcialidad existente y los empleos cada vez más precarios están produciendo un incremento de la siniestralidad laboral, debido a que los empresarios obvian los derechos de información, formación, vigilancia de la salud, etc. de los trabajadores, todos ellos obligaciones empresariales. Hay que apostar de manera inmediata por trabajos decentes, de calidad y con derechos para acabar con esta lacra social, porque la precariedad laboral mata.

Además, la prevención de riesgos laborales es fundamental para minimizar los daños a la salud. Hay que dejar de considerar la prevención como un coste y pasar a verla como lo que realmente es, una inversión. En este sentido, el sindicato quiere recordar el coste de la no prevención, un coste personal, económico y social. Un coste no solo para el que se accidenta y enferma, sino también para las empresas y para el sistema público de salud. Por ello, tanto las empresas como las Administraciones Públicas deben invertir también en la prevención.

Perspectiva de género en la prevención

Los datos también ponen de manifiesto la necesidad de culminar la introducción de la perspectiva de género en todos los aspectos que tengan relación con la prevención de riesgos laborales, ya que en muchos sectores hay una mayoría de accidentes y enfermedades sufridos por mujeres. Se ha de abandonar el tradicional enfoque neutro para que la prevención de riesgos laborales sea efectiva para las mujeres. Los daños que sufren por motivo del trabajo solo se podrán atajar, si se tienen en cuentas las diferencias de género, al realizar la evaluación de riesgos laborales y tomar las medidas preventivas adecuadas para la persona.

Prevención frente a cancerígenos en el entorno laboral

Durante 2019, únicamente han sido registradas 63 enfermedades profesionales causadas por agentes cancerígenos, de las cuales 35 fueron provocadas por el amianto. Es evidente la infradeclaración de los cánceres de origen laboral en el sistema español. Por ello, es necesario abordar este tema de forma inmediata debido a las graves consecuencias derivadas de padecer un cáncer, tanto para la persona enferma como para sus familiares. Desde UGT reclamamos que se transponga al ordenamiento jurídico español la modificación de la Directiva de cancerígenos, pero manteniendo los límites de exposición de la normativa española para tres sustancias, debido a su mayor protección frente a la exposición, a saber: sílice cristalina, valor vigente desde 2015; bromoetileno, causante de cáncer de hígado, vigente desde 2000; y el de la acrilamida, vinculada a tumores de páncreas, vigente desde 1999.

Propuestas o retos que ha de afrontar el nuevo gobierno a través del diálogo social

Además de las propuestas mencionadas más arriba, el nuevo ejecutivo debería afrontar, entre otros, los siguientes retos:

  • Un pacto contra la siniestralidad laboral.
  • Actualizar el cuadro de enfermedades profesionales teniendo en consideración la perspectiva de género.
  • Trasposición de la modificación de la Directiva de cancerígenos a nuestro ordenamiento jurídico, respetando los valores límites vigentes en España en aquellos casos en los que sean inferiores a los propuestos por la Directiva de modificación, al objeto de mantener el nivel de protección de los trabajadores expuestos de los últimos años.
  • Trasposición de la Directiva 2013/59/EURATOM para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes, entre las que se encuentra el gas Radón al ordenamiento jurídico español, se cumplen 3 años el próximo 7 de febrero.
  • Reto de la digitalización y de la desconexión en el ámbito laboral, debido al auge del uso de las TICs en el entorno laboral que llevan aparejadas nuevas formas de organización del trabajo, muchas de ellas altamente precarias para los trabajadores.
  • UGT espera que se impulse definitivamente la creación del Fondo Estatal de Indemnización a las Víctimas del Amianto, ya que los trámites para su aprobación se han visto retrasados en numerosas ocasiones. Es necesario que las víctimas sean reconocidas y resarcidas de forma urgente.
  • Por último y no menos importante, el sindicato reclama el desarrollo de la figura del delegado sectorial/territorial a nivel estatal, ya que está demostrado que los centros que cuentan con representación de los trabajadores, son centros más seguros.

Datos de interés

Hasta el mes de noviembre de 2019 se han producido un total de 1.261.157 accidentes laborales, de los cuales 590.027 causaron la baja del trabajador. El resto, 671.130, fueron accidentes de trabajo sin baja, lo que supone el 53% del total.

Analizando los datos de siniestralidad registrados entre los trabajadores asalariados, se observa un incremento de los accidentes de trabajo que causan baja. Hasta noviembre se registraron 558.375 accidentes laborales con baja, los cuales se han visto incrementados en un 1,3% respecto al mismo periodo de 2018. Estos se desglosan en accidentes con baja ocurridos durante la jornada laboral, registrándose un total de 481.582, lo que supone un aumento del 1,3%, y los accidentes con baja in-itinere. En esta última categoría se registraron 76.793 accidentes, dato que también aumenta en un 0,9% respecto al mismo periodo de 2018.

Centrando el análisis en los accidentes con baja ocurridos durante la jornada laboral entre el colectivo de trabajadores asalariados:

  • Se observa una disminución de los accidentes mortales. Hasta el mes de noviembre del pasado año fallecieron 441 personas en este tipo de accidente laboral, cifra que desciende en un 8,1%.
  • El 71% de los accidentes se registraron entre varones.
  • La primera causa de accidente laboral fueron los sobreesfuerzos sobre el sistema musculo esquelético, registrándose 168.187 accidentes laborales por este motivo.
  • Las secciones de actividad que registran un mayor número de accidentes laborales son; la industria manufacturera en primer lugar, con 96.982 accidentes laborales. En segundo lugar encontramos el comercio al por mayor, actividad en la que se registran 67.875 accidentes laborales. En tercer lugar se sitúa la construcción con 67.137 accidentes registrados, aumentando los mismos en un 10,2% respecto a los del mismo periodo de 2018, convirtiéndose en la actividad que experimenta un mayor aumento de los accidentes con baja durante la jornada laboral para el colectivo de los trabajadores asalariados.

Índices de incidencia

Respecto a los índices de incidencia: La industria extractiva es la actividad con mayor incidencia, con 712,5 accidentes laborales con baja durante la jornada laboral por cada 100.000 trabajadores asalariados. En segundo lugar, se sitúa la construcción, con una incidencia de 701,5 accidentes por 100.000 trabajadores. Debemos destacar que el sector de la construcción ha experimentado la mayor subida de todas las secciones de actividad respecto al índice de incidencia, con un aumento del 3,1% en comparación con el mismo periodo de 2018. El índice de incidencia medio es de 283,5 accidentes por cada 100.000 trabajadores asalariados, el cual ha descendido en un 1,5%.

Destacar los siguientes datos respecto a los accidentes que causaron baja ocurridos in-itinere entre el colectivo de trabajadores asalariados:

  • Hasta noviembre de 2019 se registraron 76.793 accidentes incluidos en esta categoría, los cuales experimentan un aumento del 0,9%.
  • 133 personas perdieron la vida en este tipo de accidente laboral, son 6 menos que en el mismo periodo de 2018, lo que supone un descenso del 4,3%.
  • El 54% de este tipo de accidente se registra entre las mujeres.
  • Los accidentes de tráfico son la forma más frecuente de accidente in-itinere registrándose 48.055 accidentes.

En cuanto a los accidentes con baja producidos entre los trabajadores autónomos, indicar que se han registrado 31.652, de los cuales 29.424 se han producido durante la jornada laboral, para los que se ha registrado un índice de incidencia de 83,9 accidentes por cada 100.000 trabajadores, y 2.228 fueron accidentes in-itinere.

Accidentes mortales

En cuanto a los accidentes mortales, hasta el mes de noviembre han fallecido 644 trabajadores en accidente de trabajo. De los fallecidos, 574 eran trabajadores asalariados (-7,3%) y 70 eran trabajadores por cuenta propia. Respecto a los accidentes mortales ocurridos entre los trabajadores asalariados, 441 se produjeron durante la jornada de trabajo (-8,1%) y 133 fueron in-itinere (-4,3%).

Analizando los fallecimientos durante la jornada laboral entre asalariados,

  • El 93% se registraron entre varones.
  • 177 fueron debidos a infartos y derrames cerebrales.
  • El sector servicios es el que mayor número de muertes por accidente laboral registra con 212. Le sigue construcción con 96 fallecimientos, siendo el sector que más aumenta de los cuatro, con un incremento del 14,3%.
  • El índice de incidencia de este tipo de accidente fue de 0,260 muertes por cada 100.000 trabajadores asalariados, descendiendo en un 4,3% respecto al dato de noviembre de 2018. La construcción es el sector de actividad con mayor incidencia respecto a este tipo de accidentes, con un 1,003, siendo el único que aumenta en un 6,9%.

Los fallecimientos entre asalariados producidos in-itinere se dan principalmente entre varones (86%), siendo la causa más frecuente los accidentes de tráfico (115).

70 trabajadores autónomos fallecieron hasta el mes de noviembre de 2019, 64 de ellos durante la jornada de trabajo y 6 in-itinere. Registrándose una incidencia de 0,182 accidentes mortales durante la jornada laboral por cada 100.000 trabajadores.

Enfermedades profesionales

Por otro lado, las enfermedades profesionales registradas durante el año 2019 ascienden hasta las 27.343, siendo esta cifra un 13,54% más alta que la registrada en 2018. 14.409 de las cuales no causaron la baja del trabajador, mientras que 12.934 sí que causaron baja. El 52% de las enfermedades profesionales registradas se dieron entre mujeres.

El 85% de las enfermedades profesionales se enmarcan dentro del Grupo 2 “Enfermedades profesionales causadas por agentes físicos”, entre las que se encuentran las patologías asociadas a los trastornos musculo esqueléticos, otro aspecto que merece la pena destacar es el escasísimo reconocimiento de aquellas enfermedades profesionales causadas por agentes cancerígenos y que están encuadradas dentro del Grupo 6 de la clasificación. Durante 2019, únicamente han sido registradas 63 enfermedades profesionales causadas por agentes cancerígenos, de las cuales 35 fueron provocadas por el amianto.